La asociación ecologista ARCA y la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) han recogido en un año un total de 10.000 firmas a favor del cambio de modelo del parque de Las Llamas, que hoy entregarán a la Consejería de Medio Ambiente para que este departamento y el Ayuntamiento de Santander naturalicen lo ya realizado y cambien el modelo en los dos kilómetros de vaguada que quedan por hacer.
En rueda de prensa, Carlos García, en representación de ARCA, señaló que estas 10.000 firmas demuestran que "los ciudadanos, de manera mayoritaria, no aceptan" el actual modelo de parque, que calificó de "carísimo, inadecuado, coyuntural y precipitado", por lo que el Ayuntamiento, "en lugar de consolidar los errores del modelo", y el Gobierno, "en vez de mirar para otro lado y cofinanciarlo", deberían "coordinarse" y "solucionar lo que están haciendo mediante la naturalización de lo hecho".
Esta naturalización pasaría por soluciones "baratas y sencillas" como la disminución de la superficie embaldosada, la suavización de los taludes, revegetación del lago y la construcción de accesos peatonales a ambos lados de la vaguada, entre otras.
Las asociaciones defienden un gran pasillo verde entre Cazoña y el Sardinero, en el que se incluiría el parque, que ahora sólo se visita "ocasionalmente", por la falta de conexión con los barrios, de modo que se ha convertido en un parque "vacío".
Por ello, García afirmó que el parque "no cumple la función social" que debería, y señaló que la naturalización de la parte hecha supondría "un avance de los políticos en cuanto a flexibilidad y comprensión de los intereses de la gente".
Por su parte, Bernardo Colsa, en representación de ADIC, afirmó que el diseño del parque impide la realización de eventos, y como ejemplo señaló que el Ayuntamiento propuso a esta asociación celebrar allí el Día Infantil de Cantabria pero "tuvimos que decir que no por cómo estaba hecho el parque". Al respecto, consideró que éste es "muy limitado", "carece de comodidades y mínimas exigencias" e incluso es "peligroso en algunos sitios".
Colsa avanzó que ambas organizaciones estarán "muy pendientes y vigilantes" de la segunda fase que queda por ejecutar --que va desde al bajada de Polio hasta el Grupo Ateca (Monte)-- para que no sea "otro paseo de baldosas". "No consentiremos que el Gobierno siga metiendo dinero en un modelo de parque que no funciona", aseguró.
Al respecto, consideró "alucinante" que el alcalde, Íñigo de la Serna, "gaste 30 millones de euros en un parque que no gusta" cuando cuesta "diez millones de euros solucionar las comunicaciones transversales de la ciudad", un "problema endémico" del municipio.
"ENSAÑAMIENTO" DEL ALCALDE.
Por otra parte, Carlos García denunció el "especial ensañamiento" del alcalde "con los parques y zonas verdes" de Santander por su "afición a las baldosas", y calificó de "situación peligrosa" que, en un año de legislatura, se hayan recogido 10.000 firmas contra el modelo del parque de Las Llamas y 6.000 contra el aparcamiento del parque de Mendicouague. "En un año de mandato, De la Serna se destaca por su especial ensañamiento con los parques", reiteró.
En este sentido, señaló que "urge" porque "la ciudadanía quiere" una "salida positiva" de Las Llamas "al estilo de Mataleñas o la Magdalena". "No pedimos desmantelar lo hecho sino que se suavice lo realizado", insistió.
Además, García rechazó el "mito recurrente" de que Las Llamas "era un vertedero" de aguas fecales y áridos, pues estos vertidos eran "el tres por ciento" y se debieron a la construcción del campo de fútbol. "Era una inmensa pradera donde se veían ovejas y yeguas, pero intentan engañar porque no se ve bien", dijo.